La mejor amiga

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¿Te ha pasado que en algunas ocasiones se te acerca una amiga a platicarte sus problemas o lo que le aqueja en ese momento en particular?

Te cuentan sus problemas compungidas algunas, llorando otras, o algunas con una extraña serenidad. Tu escuchas y opinas (no necesariamente en ese orden).

En cierto momento de su desahogo se da un silencio casi embarazoso en el que tu amiga calla. Esta esperando que le digas algunas palabras para que al menos mitiguen su pena y deseando verdaderamente que la alivien.

Bien, cuando eso pasa ¿qué le dices? ¿acaso regañas a tu amiga por tonta o incompetente? ¿o le recriminas por haberse metido en esa relación que a todas luces no tenia futuro y que a leguas se notaba iba acabar mal? Por supuesto que no.

Al contrario. Le brindas todo tu apoyo. Le dices cosas como: “Échale ganas (cualquier cosa que eso signifique). Tu puedes. Tu tienes con qué salir adelante. Es temporal. Puedes contar conmigo. Verás que todo mejorará. Después de la tormenta viene la calma”. Y cosas por el estilo, ¿cierto?

Ahora bien. Cuando tu eres la que tiene un problema o una dificultad y antes de que se la cuentes a alguien ¿por qué te dices exactamente lo contrario? Te dices cosas como. “Soy un una tonta. Siempre me pasa lo mismo. Soy una estúpida. Eso me pasa por confiada. Siempre es lo mismo conmigo. No merezco que me quieran. No puedo contar con nadie”. Y demás linduras por el estilo, ¿a poco no?

Bien querida amiga. Justamente esa es la regla de oro de la autoestima. Trátate a ti misma tal como lo harías o haces con una amiga. Empieza a tratarte como tu mejor amiga. Sé cordial y paciente contigo. Justamente como lo harías con una amiga.

Si en este momento no eres tu mejor amiga. Pues empieza una buena relación contigo. Trátate bien. Sé amable contigo. Sé condescendiente contigo (¿por qué no?). Ahora es buen momento para empezar, ¿no te parece? Hazlo y notarás como empiezas a sentirte mucho mejor, no sólo respecto a tus problemas sino en aspectos mucho más generales.

Es bueno contar con amigos externos y también es una buena opción contar contigo misma.

Recuerda: tú eres tu mejor amiga.

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